
Dentro del complejo de MANTONEGRO, se solicitó por parte del cliente una alberca íntima, con pensamiento de serenidad.
La respuesta fue un diseño de un cuerpo arquitectónico que albergará un canal de nado, el cual tiene una desembocadura en un ojo de agua con bancas perimetrales. Donde alrededor habitan cuatro cuartos de masajes.